JOSÉ LUIS MORENO: La ‘dictablanda’ de Martínez en el Pleno municipal

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Opinión
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Lleva la alcaldesa Martínez un tiempo al borde de un ataque de nervios. Un gobierno municipal que hace aguas por todas partes menos por uno; unos socios de gobierno que no dan mucho de sí, que son más rémora que acicate; dos socios más “arrimaos”(pero no mucho), que ejercen de perro del hortelano; y un mandato cuajado de problemas que han sobrepasado ampliamente las capacidades de gestión del gobierno Municipal y de la Alcaldesa.

Aranjuez está abandonado como nunca, la limpieza no despega y va a peor desde el principio de su mandato municipal. De los jardines y el medio ambiente casi mejor no hablar, son una de las mayores decepciones para la alcaldesa desde que está en política, pensaba Martínez que iba a ser una gestión estrella y está siendo una gestión estrellada. Qué mejor metáfora que la foto tomada durante el último y peligroso incendio que arrasó Aranjuez, en la que se puede ver al señor concejal de Medio Ambiente, disfrazado con un chaleco que pone “ingeniero” cuando no lo es, además su presencia en el puesto de mando del incendio era como como concejal. No me extraña que se tuviera que disfrazar porque la fama de su ineficaz gestión medioambiental en Aranjuez debe de haber llegado ya a Madrid.

La cultura nadando en la mediocridad, y el turismo en el olvido. La sanidad por los suelos y abandonada de la alcaldesa, que elige la sumisión a la presidenta Ayuso frente a la defensa de la salud de los ciudadanos de Aranjuez. Se podría seguir con los “éxitos”, pero para muestra ya hay suficientes botones.

Con ese panorama, no es extraño que Martínez, cuando llega al ayuntamiento y se sienta en su poltrona, piense:”Vaya marrón que me ha caído, Yo, que debería tener una mamandurria en la Comunidad de Madrid ampliamente remunerada, como tuvo mi antecesor José María Cepeda. Y claro, se la llevan los demonios e interioriza mucha, mucha ira, que de vez en cuando suelta contra los que ella considera sus enemigos políticos, ya sean concejales o ciudadanos de Aranjuez que le susurran al oído el cuento “El rey desnudo” de Hans Christian Andersen.

El ámbito donde muestra más su verdadera cara y descarga su ira es en el Pleno Municipal. Los alcaldes en el Pleno Municipal ejercen de árbitros, dirigen los Plenos y han de procurar ecuanimidad e imparcialidad en sus decisiones, como deben de hacer, por ejemplo,  los presidentes del Congreso y Senado. Ese es el ideal, pero Martínez, la alcaldesa, emulando a otro Martínez, hijo de Kim, y muy popular en la revista El Jueves, se dedica a ejercer el autoritarismo más rancio y actúa sin freno alguno como una concejala más del Partido Popular. Generalmente lo hace para tapar las vergüenzas de la intervención de alguno de sus concejales que ha metido la pata o no ha sido suficientemente extra duro con la oposición “social-comunista”. En suma, convierte el Pleno en una especie de Dictablanda donde campea a sus anchas y provoca un clima político irrespirable y antidemocrático.

La última muestra de esa irascibilidad y falta de mesura se dio en el último Pleno Municipal. En el asunto más importante de todo el Pleno, que solicitaba la apertura del SUAP de Aranjuez ,servicio de urgencias de Atención Primaria cerrado por Isabel Ayuso, permitió que su concejal de Sanidad, “el ingeniero”, dedicara su segunda intervención a hablar del precio del pescado, los ajos o todo lo que se le ocurrió, criticando, faltaría más, al gobierno de España. No le cortó la palabra, como debería haber hecho, por salirse flagrantemente del tema sanitario, tan esencial para Aranjuez, y le permitió prostituir el Pleno con sus obsesiones. 

Todo lo contrario de un punto que se debatió después en el que la concejala socialista Elena Lara, que intervenía telemáticamente, se disculpó por hablar desde el automóvil y quiso explicar que eso era así porque llevaba con su padre toda la noche en Urgencias del Hospital Del Tajo. ¡Para que queremos más!, fue mentar la Sanidad Pública y la alcaldesa mutó en Harpía y mediante improperios impidió hablar a la edil socialista. 

La ley del embudo. A su escudero Granados autopista y a una concejala de la Oposición, silencio. Y dijo algo, más que preocupante, que si la concejala tenía algún problema con el hospital que hablara con ella. ¿Qué pasa?, ¿que ahora la alcaldesa es quien resuelve las listas de espera o enchufa a los vecinos para ser mejor atendidos? 

Resumiendo, un espectáculo nada edificante, que empobrece la democracia en Aranjuez por quien debería ser la primera en defenderla: la alcaldesa. Un indigno aprovechamiento del cargo  por quien debería garantizar la igualdad en los Plenos municipales. 

Señora Ayuso, ya está tardando, llévesela con usted por favor, que los ciudadanos de Aranjuez se lo vamos a agradecer.

Y Aranjuez, también

Deja una respuesta