Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

Ayer jueves, 28 de abril, se celebró en todo el mundo el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, proclamado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Se trata de una campaña anual internacional para promover el trabajo seguro, saludable y digno y, además, se rinde homenaje a las víctimas de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales

La campaña para 2022 se centra en la participación y dialogo social para conseguir una cultura de seguridad y salud positiva. El lema es: ‘Actuar juntos para construir una cultura de seguridad y salud positiva’.

Cada año, CCOO celebra este día con reivindicaciones, asumiendo la responsabilidad que, como organización sindical, asumen en defensa de los derechos laborales. Afirman que “ha quedado patente que garantizar las condiciones de salud y seguridad en los centros de trabajo ha sido una de las claves para contener y controlar la transmisión de virus en el conjunto de la sociedad”.

Este año, el sindicato pone el foco, entre otras cosas, en la prevención. Mariano Sanz, secretario de Salud laboral y Sostenibilidad Medioambiental de CCOO, señala que “la mejora de los indicadores de salud, que sin duda se derivarán de la aplicación de la reciente reforma laboral, pueden verse comprometidos por una falta de impulso en las políticas públicas de salud y seguridad en trabajo”.

Sanz entiende que “son necesarios cambios legislativos que fortalezcan la prevención en las empresas; incorporar la perspectiva de género y abordar los riesgos derivados de las nuevas formas de trabajo; así como los riesgos psicosociales y los efectos que el cambio climático están teniendo sobre la salud laboral. También habría que ampliar los recursos de la Inspección de Trabajo y de los organismos como el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, y tener una Fiscalía que aborde con más intensidad los delitos de riesgo y daño a la salud laboral”.

El Secretario de Salud Laboral sostiene que “se debe incorporar al ordenamiento español las directivas europeas de cancerígenos y radiaciones ionizantes y actualizar el cuadro de enfermedades profesionales. Sin olvidar un tema tan importante como la creación del delegado o delegada de prevención territorial y/o sectorial en aquellas empresas que no disponen de representación sindical”.

El origen de la celebración

En www.diainternacionalde.com explican que “el origen de esta fecha tan relevante ue gracias a la iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La creación del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo tiene como prioridad atender las necesidades laborales y profesionales de todas las personas, que han sufrido accidentes o enfermedades laborales. Así mismo, se quiere buscar la forma de prevenir accidentes y otros riesgos profesionales.

La idea primordial, es crear una conciencia social para disminuir los riesgos y daños que puedan sufrir los empleados y profesionales en el campo laboral en todo el mundo.

Esta fecha también es propicia para rendir tributo a todas las víctimas de accidentes laborales, así como a aquellas personas que sufren enfermedades ocupacionales, como consecuencia del desempeño de sus funciones.

Para la OIT, es primordial que exista una cultura de conciencia y responsabilidad de los empresarios, para asegurar a sus trabajadores un empleo digno y libre de riesgos que atenten contra su integridad y calidad de vida”.

Naciones Unidas

Desde Naciones Unidas mantienen que “durante la pandemia de COVID-19 nos hemos dado cuenta que contar con un sistema de seguridad y salud en el trabajo (SST) sólido, que incluya una participación efectiva de los Gobiernos, los empleadores, los trabajadores, los actores de la salud pública y todas las partes relevantes a nivel nacional y empresarial, ha sido decisivo para proteger los entornos de trabajo y salvaguardar la seguridad y la salud de los trabajadores”.

En la organización expresan que “en el lugar de trabajo, una cultura de SST sólida e inclusiva es aquella en la que tanto la dirección como los trabajadores valoran y promueven el derecho a un entorno de trabajo seguro y saludable. De esta forma, los trabajadores se sienten cómodos planteando sus preocupaciones sobre posibles riesgos o peligros en el lugar de trabajo y la dirección colabora con ellos para encontrar soluciones adecuadas, eficaces y sostenibles. Para ello es necesario establecer una comunicación abierta y un diálogo basado en la confianza y el respeto mutuo”.

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