EDITORIAL: Cinismo e hipocresía: los valores de Martinez

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El cinismo y la hipocresía son valores que cualquier persona debería desterrar; si, además, se trata de alguien relacionado con el mundo de la política, mucho más, porque la arrogancia es un calificativo que demuestra debilidad. Si David Frankel nos descubrió que el Diablo viste de Prada, la alcaldesa de Aranjuez, María José Martínez, se puso el vestido de altanería en el pasado debate sobre el Estado del Municipio, en el que dedicó la mayoría de su eterno discurso a engrandecer su figura, su ego y su gestión. Intentos vanos sin fruto alguno que, por otra parte, colaboraron a malgastar papel, con lo caro que está.

María José Martínez suele aprovechar estos últimos meses, en los que ha descendido el desempleo, para colgarse el cartel de ‘Super Woman’, autonombrándose responsable, junto a la Comunidad de Madrid, de ese descenso del paro al que le pone cascabeles. Habrá que esperar a su nota de prensa habitual, ahora que el empleo ha descendido en Aranjuez en 88 Petronas, si también ejerce la responsabilidad de adjudicarse un dato negativo o, como viene siendo norma, acusa a todo ser viviente que nada tenga que ver con su política. Conociendo sus dotes estrategas, culpará al Presidente del Gobierno, porque cuando el paro baja es gracias a ella y a Díaz Ayuso y cuando el desempleo crece es responsabilidad de Pedro Sánchez, un día más en la oficina. Tampoco hay que descartar pandemias o temporales para la elaboración de sus  argumentos.

A pesar de estas dotes mágicas, casi sacadas del universo Hogwarts, a la alcaldesa no solo no se le escuchó hablar sobre políticas de empleo en el debate resumen de su trienio al frente del este Ayuntamiento, es que hay que recordar que la apuesta de Martínez suele centrarse en esos Planes Regionales de Empleo que no son estructurales sino formativos, en su mayor parte. Es más, habrá que hacer memoria para recordar que fue ella la que realizó contratos en fraude de ley con estos planes, lo que abocó al Ayuntamiento, en la pasada legislatura progresista, a tener que indemnizar a los beneficiaros con más de un millón de euros gracias a su ‘magnífica’ gestión, sin aval de la justicia, eso sí.

Es curioso que Martínez -y el Partido Popular- presuman de la creación de empleo cuando han votado, sistemáticamente, en contra de cualquier propuesta que en este sentido se ha elevado a Pleno y cuando desde sus altas instancias han votado en contra de la subida de Pensiones o del aumento de Salario Mínimo Vital, medidas puestas en marcha por el Gobierno de Pedro Sánchez que han provocado un aumento en la afiliación a la Seguridad Social sin precedentes. Tampoco hay que olvidar que la derecha también ha tratado de impedir una reforma laboral que ha contado con el consenso de representantes sindicales y empresarios. Es más, fue el propio Miguel Gómez, concejal de Empleo y Desarrollo Económico de esta ciudad, el que afirmó en sesión plenaria que la subida del Salario Mínimo iba a provocar múltiples despidos y a acabar con el empleo de esta ciudad y de este país. No debe opinar lo mismo cuando, cada mes, se vanagloria del buen ritmo en el crecimiento de puestos de trabajo que, según afirma, es gracias a la alcaldesa y a sus políticas.

Sin embargo, esas políticas que se arroga el Gobierno de María José Martínez se centran en, por ejemplo, privatizar el servicio de Parques y Jardines que, además de ser más costoso para el Ayuntamiento, favorece el empleo precario. Así lo afirmó el tercer Teniente de Alcalde, José González Granados, cuando presumió de que cualquier trabajador de la empresa privada haría el trabajo por menos de mil euros. Habrá que instruir al desaparecido concejal y aconsejarle que acuda a clases particulares en las que le expliquen que ‘bailar pegado, no es bailar…’, que los trabajadores tienen adquiridos unos derechos y que el Gobierno de España está, poco a poco, revirtiendo esas políticas de ‘Milana, bonita’ que siempre ejerce el Partido Popular cuando gobierna.

En cualquier caso, podremos coincidir en que mientras Martínez y su Gobierno municipal siguen buscando la piedra filosofal, el Gobierno de Pedro Sánchez aumenta los salarios gracias a los convenios sectoriales, le quita la caducidad a las mejoras de esos convenios, limita la precariedad en las subcontratas, restringe los contratos temporales, limita encadenar contratos temporales, transforma los contratos temporales a fijos-discontinuos, encarece la temporalidad, tanto la legal como la fraudulenta, reforma los contratos formativos y mejora los ERTE que ya existían.

Y, además, aumenta el Salario Mínimo Interprofesional, aumenta el Ingreso Mínimo Vital, sube las pensiones y trabaja para que lo ciudadanos de este país puedan vivir un poco mejor cada día. Y todo sin ponerle lazos ni a una pandemia, un temporal, la erupción de un volcán, la invasión de Putin en Ucrania o la aparición de la ultraderecha, sostenida en do mayor, por el Partido Popular.

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