Sida, la historia se repite

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Opinión
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Héctor Anabitarte

Sida, la historia se repite. En el 81 en Estados Unidos se detectaron cinco enfermos afectados por una enfermedad desconocida, y desgraciadamente fue asociada a la homosexualidad, es decir, que si se tenía prácticar homosexuales no había por qué preocuparse. Afortunadamente la ciencia en tan solo dos años descubrió que se trataba de un retrovirus y que medidas preventivas eran las más adecuadas: el uso del condón, no compartir jeringuillas, se transmitía por la sangre, el semen y el flujo vaginal. No faltaron los que aseguraron que se trataba de un castigo divino, estigmatizando a los contagiados, hubo personas que pensaban que podían afectarse por compartir el ascensor o por darse la mano o un beso.

En los 84 surgieron comité ciudadanos antisida, el de Madrid fue el pionero, comenzó funcionando en un bar. La consejería de sanidad madrileña los ubicó en un centro de salud, en Sandoval 7, facilitando la labor preventiva, ante la infección y también la marginación que sufrían los afectados.

Circunstancias muy difíciles: no había tratamientos eficaces ni prueba para saber si se estaba infectado o no. La ministra de Asuntos Sociales, Matilde Fernández, a travez de una subencionó la posibilidad que el comité antisida pudiera alquilar un local para los grupos de autoapoyo, evitando más de un suicidio. Se trataba de una isla hospitalaria en un mas lleno de tiburones hambrientos. Inclusive en bares gays se rechazaba a los activistas del comité antisida. Negacionistas: la enfermedad no existía, deprimía a los clientes, mandaban a los camareros a despegar las pegatinas con teléfonos de información.

La llegada al ministerio de Sanidad de Julián García Vargas fue un cambio fundamental, hasta ese entonces ni siquiera se había controlado la sangre: se infectó en los hospitales a cientos de personas. El ministro tuvo la colaboración inestimable de un científico, el doctor Rafael Nájera, que había traído desde París el virus en el «bolsillo».

La historia nunca se repite pero tiene parecidos. Cuando cinco casos en Estados Unidos conmovió a la opinión mundial resulta que hacía décadas que el virus circulaba por África pero ni la OMS se había enterado hasta que llegó al mundo desarrollado. Ahora en África nuevas cepas del covid, y habrá más. En África están vacunadas el siete por ciento de las personas con la dosis completa y el once incompleta. O todos nos vacunamos o pandemia para todos. No ser solidario saldrá muy caro.

Deja una respuesta