Dicen, dicen pero ¡quiá!

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Dice la tradicional Sanjuanera aquello de “dicen, dicen pero ¡quiá!”, expresión usada para indicar incredulidad o negación. El Gobierno municipal de Partido Popular y Ciudadanos, con el apoyo fundamental de VOX y Acipa, sumisos socios de legislatura, es un fiel exponente de esta estrofa, evidenciando una clara falta de iniciativa, de gestión y de proyecto político para una ciudad que constata a diario como sus dirigentes improvisan sin ninguna claridad en sus acciones, lo que fundamenta una deriva que no es capaz de enderezar el rumbo.

Si uno se da una vuelta por las notas de prensa que ofrece el Ejecutivo puede observar que a lo que se dedica es a distribuir las acciones que se ponen en marcha desde un Gobierno regional que, más a menudo de lo habitual, muestra un claro incumplimiento de sus promesas. El Gobierno municipal no comunica nada porque nada tiene que comunicar, es más, su principal característica es hacer oposición a la oposición, contestando a la fiscalización que hace el Partido Socialista de su gestión y utilizando, de manera partidista, los medios de comunicación y redes sociales institucionales que pagamos todos los ribereños. No es la primera vez que desde el PSOE hacemos esta denuncia, pero tampoco es la primera vez que en las propias redes sociales los vecinos les afean esta conducta, más propia de Gobiernos autoritarios que de un respeto democrático al que este Ejecutivo no le presta demasiada atención.

El Gobierno municipal no comunica nada porque nada tiene que comunicar, es más, su principal característica es hacer oposición a la oposición, contestando a la fiscalización que hace el Partido Socialista de su gestión y utilizando, de manera partidista, los medios de comunicación y redes sociales institucionales que pagamos todos los ribereños

Desde el Gobierno que lidera María José Martínez, con el servilismo de Ciudadanos y la dependencia económica de VOX y Acipa, lamentan esta fiscalización del grupo Socialista, pidiendo que desde el partido que lidera dicha oposición se repartan caramelos y se tenga una actitud beligerante con un Gobierno que está transmitiendo falta de proyecto para Aranjuez -yendo a golpe de ocurrencia, que suele ser muy esporádica- y que está provocando que la imagen de la ciudad, sumida en el más absoluto abandono respecto a la limpieza y el mantenimiento, sea poco menos que denigrante. Es más, en sus comunicados de prensa, incluso, acusan al PSOE de cometer ciertas ilegalidades respecto a los contratos menores en la pasada legislatura. Sin embargo, y ante la facilidad para interponer demandas judiciales hasta por las cosas más inverosímiles, el Partido Popular no interpuso denuncia alguna que hubiese sido lo procedente si hubiese existido la ilegalidad que pretenden airear.

Que el Gobierno local es un destacado representante de la falta de iniciativas se puede comprobar en las propuestas que han presentado al último Pleno municipal. Por un lado solicitan que la Corporación inste a Patrimonio Nacional a que abra los Jardines cuando la institución ya los comenzó a abrir, de manera progresiva, el pasado sábado y para lo que hubiese bastado una llamada a la delegada de Patrimonio en Aranjuez. Por otro lado presentan una propuesta para instar al Gobierno de España a que reduzca el IVA en las actividades deportivas, algo que ya está aprobado en el Congreso de los Diputados. Por último, presentan una propuesta para que la Corporación municipal muestre su voluntad política para crear un Consejo Intersectorial de Cultura, un consejo que está aprobado desde 2006 y cuyo reglamento está publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid en 2009, en una evidente falta de conocimiento de la delegada de Cultura, Nerea Gómez Barrasa, de su propia delegación. Delegada que, además, también lo es de transparencia y que aún no se ha percatado de que en la web municipal existe un listado de asociaciones culturales que poco o nada se corresponde con el actual.

A todo esto hay que añadir la permanente falta de información, durante toda la crisis sanitaria, de la situación de la pandemia en Aranjuez, limitándose a publicar en las redes sociales los datos que ofrece la Consejería de Sanidad cada dos semanas y a recomendar el lavado de manos a los ciudadanos que, además, deben respetar la distancia de seguridad, todo un despropósito que el delegado de Salud, José González Granados, excusa en que él no tiene competencias en Sanidad. El tercer Teniente de alcalde está más preocupado de injuriar al Partido Socialista, de acusar sin fundamento alguno a su portavoz de malversar fondos públicos y de vulnerar derechos impidiendo la palabra en su turno de intervención a un concejal del grupo Socialista, -en un claro ejemplo de lo que viene a definirse como actitud antidemocrática-, que en gestionar de manera decente y eficiente sus delegaciones. Un claro ejemplo de su nula gestión es la imagen fotográfica de los cientos de ramas que hay distribuidos, más de 40 días después del temporal de nieve, por toda la ciudad y su falta de criterio permanente, a lo que suma su habitual arrogancia de definirse como el mejor y el que más sabe, ya saben, aquello del “dicen, dicen pero ¡quiá!

Todas estas actitudes están desembocando en un nerviosismo, por el que el Gobierno recurre a la mentira constante para tratar de camuflar su incapacidad y su incoherencia, que no es más que una consecuencia de que el Partido Socialista esté liderando una oposición desde la responsabilidad con los ribereños, aportando cuando se trata de construir y fiscalizando cuando se trata de velar por los intereses de los vecinos.

La impronta que está sellando este Gobierno es la ineficacia ante los problemas que surgen en una ciudad que no merece el pasotismo, la inercia hacia el tedio y, sobre todo, la falta de conocimiento de determinados delegados que están provocando que Aranjuez retroceda ante la necesidad de un futuro que ni está dibujando Martínez ni rubrican las delegaciones que dirige, pretorianas y de nula utilidad, a partes iguales, para el devenir de esta ciudad.

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