Responsabilidad y trabajo

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El Pleno es el órgano de máxima representación política de los ciudadanos en el gobierno municipal y a él le corresponde el debate de las políticas locales que afectan al municipio y, por supuesto, a los ciudadanos. En el Pleno se adoptan decisiones estratégicas que deben velar por los intereses de los ciudadanos y, además, es la herramienta más adecuada para el control y la fiscalización de los órganos de gobierno por parte de la oposición. En cada sesión plenaria se proponen aspectos que, cada grupo, entiende que deben mejorar la calidad de vida y facilitar, dentro de las propias competencias, que los vecinos disfruten de una mejor calidad de vida. La fiscalidad, los servicios públicos, las inversiones, las grandes infraestructuras y todo lo que afecte al municipio debe pasar por el pleno y debe votarse, como marca la democracia.

Por eso es difícil entender que algunos grupos transmitan la sensación de la poca importancia que se le otorga a las sesiones plenarias ordinarias. En cada sesión, el Gobierno tiene la potestad de presentar cuantas propuestas estime oportunas mientras que los grupos de la Corporación pueden presentar dos cada uno. El último pleno, celebrado la pasada semana, evidencia estas certezas, ya que el Gobierno municipal solamente presentó dos propuestas -de las que una de ellas era la ratificación de la aprobación de la Cuenta General de 2019-. Ningún grupo hizo uso del derecho a presentar dos propuestas salvo el Partido Socialista, que entiende que hay tiempo y materia suficiente en un mes para preparar dos propuestas que puedan mejorar la vida de los ciudadanos, además de trabajar en otros aspectos políticos. El agravante, que no puede servir como excusa para el resto de los grupos, es que disponen de un concejal liberado, exactamente igual que el PSOE, lo que supone una clara falta de proporcionalidad por disponer de 8 concejales mientras que las demás formaciones en la oposición disponen de dos.

Consideramos lamentable que el Gobierno municipal -con ocho liberados y un cargo aún por describir, el de encargada del Archivo- no haya sido capaz de propulsar acciones que se debatan en el ámbito municipal, sobre todo teniendo en cuenta que no tienen que gastar ni medio gramo de segundo en convencer a unos socios, VOX y Acipa, a los que las prebendas tienen convencidos de antemano.

Luego las propuestas podrán ser más o menos acertadas, pero se entiende que siempre se presentan con la mejor de las intenciones con respecto a los ciudadanos. Sin embargo, es inevitable entender que la ausencia de proposiciones por parte del resto de grupos es una falta de respeto a las personas que les han votado y, por tanto, al máximo órgano competente del municipio.

Desde marzo del pasado año, la situación de la Nación por la crisis sanitaria primero y por el temporal Filomena, después, es bastante convulsa. Si siempre es importante, es en este contexto cuando se hace aún más necesario visualizar el trabajo de los representantes políticos. Y a pesar de esto, el Partido Socialista entiende que la limitación de dos propuestas para los grupos de la oposición es pertinente, por la extensión de tiempo que podrían tener los plenos si hubiera libertad total. Sin embargo, cada mes, en este grupo se trabaja con múltiples propuestas sobre las que hay que de decidir qué dos proposiciones se presentan definitivamente a pleno, teniendo que descartar el resto por tener, por ejemplo, menor encaje temporal o relevancia. Y estas propuestas se posponen para sesiones posteriores donde se crea que su encaje es mejor.

Por este motivo consideramos lamentable que el Gobierno municipal -con ocho liberados y un cargo aún por describir, el de encargada del Archivo- no haya sido capaz de propulsar acciones que se debatan en el ámbito municipal, sobre todo teniendo en cuenta que no tienen que gastar ni medio gramo de segundo en convencer a unos socios, VOX y Acipa, a los que las prebendas tienen convencidos de antemano. Tampoco es comprensible que la alcaldesa de Aranjuez, María José Martínez, con la connivencia de todos los grupos de la oposición, excepto del PSOE, permita que se presenten al Pleno propuestas que han sido ya debatidas y aprobadas en meses anteriores, como es el caso de VOX proponiendo que se dote de medidores de CO2 a los centros educativos, una propuesta que ya presentó el PSOE hace dos meses y que se aprobó a pesar del voto en contra de la propia ultraderecha y las abstenciones de Partido Popular y Ciudadanos.

La sensación que viaja detrás de estas actitudes y del conformismo -por parte de todos los grupos- es la de estar formalizando un mero trámite al que no se le da la importancia que merece,

Incluyendo al Gobierno municipal, que podría aumentar el debate con cuantas propuestas estime oportunas y que no lo hace por una alarmante ausencia de ideas en su gestión diaria.

El pasado mes se presentaron a pleno ocho propuestas, que se quedaron en siete al retirar la propuesta conjunta InPar y Unidas Podemos, la única que ambos presentaron a excepción de la del IVA de la factura de la luz y el gas, en la que ambas formaciones se sumaron a la propuesta de PP y Ciudadanos. Si cada grupo hubiese presentado las dos propuestas a las que tienen derecho, se hubiesen debatido doce, a las que habría que sumar las que el Gobierno hubiese estimado oportunas. No es fácil explicarle a la ciudadanía que los grupos no disponen de las ideas necesarias para llevar propuestas al pleno que traten de mejorar esta ciudad, como no es sencillo comprender el por qué los grupos no tengan nada que plantear ante una situación, la de la ciudad, que no goza de su mejor momento, por su estado de abandono y por una mala gestión política por parte del Ejecutivo local.

Las propuestas del PSOE gustarán más o menos, pero lo que esta formación tiene claro es su vocación de Gobierno y, sobre todo, que el trabajo que se desempeña debe ir en la línea de favorecer el devenir de esta ciudad y de sus ciudadanos, sin reparar en la crítica destructiva y escuchando la constructiva, acordando cuando el interés general así lo aconseja o disintiendo cuando se toman decisiones que pueden ser perjudiciales para el futuro de nuestra ciudad. Así entendemos que es la mejor forma de representar a nuestros votantes y nos llevó a ser la fuerza más apoyada en las pasadas elecciones.

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