Presupuestos para la reconstrucción

El proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2021 logró la pasada semana el respaldo de 11 formaciones políticas (PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, Bildu, PDeCAT, Más País, Nueva Canarias, Compromís, Teruel Existe y PRC), un amplio consenso que solo recibió el rechazo de las derechas de PP, VOX y Ciudadanos, más preocupados de derrocar al Gobierno progresista que de mirar por los intereses del país.

Nunca unos presupuestos tuvieron el respaldo de tantas fuerzas políticas, porque son los presupuestos más sociales de la historia de España, para los que el Gobierno ha puesto toda la voluntad de diálogo en la búsqueda de un amplio consenso que al final se ha conseguido. La emergencia provocada por la crisis del COVID-19 ha llevado al Gobierno de Pedro Sánchez a abrir una amplia vía de negociación con el objetivo de llegar a un gran acuerdo con la mayoría de los grupos políticos del Congreso, avalada por un abrumador rechazo a las enmiendas a la totalidad presentadas desde el espectro de la derecha.

Nunca unos presupuestos tuvieron el respaldo de tantas fuerzas políticas, porque son los presupuestos más sociales de la historia de España, para los que el Gobierno ha puesto toda la voluntad de diálogo en la búsqueda de un amplio consenso que al final se ha conseguido

La Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha dejado claro el objetivo de este gran marco, que no es otro que buscar la reconstrucción social y económica del país después del gran impacto provocado por el Coronavirus. Sin embargo, además de tener como objetivo una acción prematura para afrontar el presente inmediato, estos presupuestos buscan sentar las bases de una transformación de un modelo productivo obsoleto, para avanzar en la transición energética, la digitalización y la cohesión social y territorial que certifique una igualdad que este país necesita para crecer. Para el Partido Socialista siempre ha sido una prioridad el estado de Bienestar y por esta razón se ha incluido en los presupuestos el mayor gasto social de la historia: 239.000 millones de euros. También se ha buscado fortalecer un crecimiento económico sólido, inclusivo y sostenible para mejorar la competitividad de las empresas españolas.

El Gobierno progresista, liderado por el PSOE, ha puesto de manifiesto con estas cuentas para 2021 que hay otros dos sectores imprescindibles para salir de la crisis y regresar a la senda del crecimiento económico: la sanidad y la educación. En Sanidad se invertirán 3.140 millones, que supone un aumento del 75,3%, incluyendo más recursos para la atención primaria y para la compra de material sanitario necesario en la lucha contra el COVID-19. En Educación se aumenta el presupuesto en un 70%, incrementando las becas con 514 millones para llegar hasta los 2.090 millones, la cifra más alta de la historia. 

Otros aspectos que contemplan los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año están enfocados en aumentar las partidas para la dependencia, la revalorización de las pensiones, la lucha contra la pobreza infantil, que presenta el mayor aumento presupuestario de la historia de este país, la consolidación del Ingreso Mínimo Vital, la cohesión territorial o la investigación civil.

El trabajo que hay detrás de estos presupuestos certifica el compromiso de un Gobierno, de una ideología, con los ciudadanos, demostrando que el mejor camino para la reconstrucción y para poner los cimientos del futuro están basados en la negociación, en el tesón, en la geometría de los números y en el consenso entre quienes quieren consensuar. Porque no todos los partidos políticos tienen ese ADN, no todos son capaces de sentarse en una mesa para tratar de enfocar los problemas reales de la ciudadanía y de los más vulnerables. Las derechas de PP, VOX y Ciudadanos han buscado mil excusas para no aprobar estos presupuestos, algunos como PP y VOX ni siquiera se han sentado a compartir impresiones ni a mostrar un mínimo de empatía no ya con el Gobierno de España, tampoco con los españoles. Y mientras el líder de la oposición trabaja sin descanso para provocar que desde Europa se dañe lo más posible a España, el Gobierno de Pedro Sánchez ha elaborado los presupuestos pensando en las familias de un país que debe ser referencia en Europa en un futuro cercano.

La incapacidad de negociación de la derecha se demuestra tanto en el ámbito regional como en el local, donde a pesar de disponer de mayorías, tanto en la Asamblea de Madrid como en el Ayuntamiento de Aranjuez, en ninguna de las dos instituciones han sido capaces de presentar los presupuestos regionales y municipales que ya deberían haber presentado. En el caso del Gobierno municipal, liderado por María José Martínez, desaparecida durante toda la crisis, la desidia y la incapacidad se acentúa más aún cuando el anterior Gobierno del PSOE y de InPar dejó los presupuestos confeccionados y corroborados y aprobados por el Ministerio de Hacienda antes de las últimas elecciones, a falta de tramitación. En año y medio, ni la alcaldesa de Aranjuez, ni la delegada de Hacienda, Belén Barcala, han sido capaces de elaborar un presupuesto negociado con sus socios de VOX y de Acipa, con quien además tiene firmado un documento en el que se exige la elaboración presupuestaria, un incumplimiento más de aquel acuerdo imprescindible para otorgar la alcaldía a quien, una vez más, les ningunea desenmascarando las falsas apariencias que, en realidad, son ideologías compartidas.

Deja una respuesta