La nueva LOMLOE, una buena ley que busca la equidad y la inclusión modernizando el sistema educativo

El Congreso de los Diputados ha aprobado, de manera inicial, por mayoría absoluta el nuevo proyecto de la Ley LOMLOE, una ley que busca garantizar el bienestar individual y colectivo, la igualdad de oportunidades, la ciudadanía democrática y la prosperidad económica. El Ministerio de Educación expresa que “la calidad y excelencia de un sistema educativo han de concebirse vinculadas a la equidad, la personalización de la atención educativa y la autonomía de los centros con rendición de cuentas”.

La nueva ley pretende mejorar el nivel competencia de todo el alumnado, compensando las desventajas de origen, recuperar la equidad perdida durante los años de crisis, modernizar nuestra Formación Profesional y mejorar sus tasas de escolarización y titulación, reducir el abandono educativo temprano y facilitar el retorno al sistema educativo, modernizar la profesión docente para liderar la innovación curricular y didáctica, mejorar la extensión y la calidad de la Educación infantil de 0 a 3 años y su marco curricular, flexibilizar la educación secundaria con una atención más personalizada para el éxito escolar, aumentar las ‘Vocaciones Steam’, especialmente entre las chicas, garantizar una educación en valores cívicos para ejercer una ciudadanía crítica y participativa y garantizar un suelo de inversión en educación y becas al margen de alternancias políticas y coyunturas económicas.

Modernizar el sistema educativo

La ley tiene como uno de sus objetivos principales modernizar el sistema educativo centrado en el alumnado y su potencial a desarrollar, con la creación de una unidad administrativa encargada del desarro- llo, la actualización y la investigación curricular, con la supresión de los estándares de aprendizaje, la jerarquía entre materias y las reválidas, con un modelo curricular compartido entre Estado, CCAA y centros. Además, entiende que es primordial una educación digital, un aprendizaje competencial y el fomento de la creatividad, teniendo una perspectiva transversal de igualdad de género y coeducativa, en una educación para una ciudadanía activa, crítica y global promocionando las vocaciones científicas y STEAM entre las chicas, con un aumento de la autonomía pedagógica y curricular de los centros con rendición de cuentas y una renovación más ágil de nuevos contenidos y nuevos títulos de FP.

Equidad e inclusión

La equidad y la inclusión son valores preferenciales en el Gobierno de España, por lo que esta nueva ley incorpora los derechos de la infancia y de las personas con discapacidad, trata de aprender a aprender sin dejar a nadie atrás como eje transversal del sistema, con un refuerzo del carácter educativo y compensador de la educación infantil 0-3, con la supresión de los itinerarios curriculares en la ESO y la recuperación del título único, tratando de que haya una comprensividad personalizada, con diversificación curricular, y ciclos formativos de grado básico que conducen al título de ESO. Además, busca la prevención y limitación de la segregación entre escuelas y entre las redes pública y concertada, con un programas de cooperación territorial con carácter más social y compensador, una atención especial a la escuela rural y a la insular y la mejora de la atención del alumnado con necesidades educativas especiales.

Mejorar

La mejora de resultados y el aumento del éxito escolar son ejes que se contemplan en la ley, con evaluaciones-diagnóstico en 4º de Primaria y 2º de ESO para la mejora interna sin publicar clasificaciones de centros. Apuesta por la autonomía de los centros y sus planes estratégicos de mejora, con una organización más flexible e interdisciplinar en Primaria y ESO, mejorando la transición entre Primaria y ESO con planes individuales, reforzando la orientación y la acción tutorial, con apoyo a proyectos innovadores y experimentales teniendo en cuenta el contexto socioeconómico del centro. Además, compensa las carencias en castellano y en las lenguas cooficiales, se limita la repetición que pasa a ser un recurso excepcional, permite el bachillerato progresivo en 3 años y facilita cursar FP de forma compatible con la actividad laboral.

Estabilidad en el sistema educativo

El Ministerio pretende garantizar la estabilidad en el sistema educativo como pilar bñasico de las políticas de conocimiento. Para ello propone un pacto para blindar un suelo de inversión educativa del 5% antes de 2025, prioriza medidas de equidad y de mejora continua de los centros, reconstruye el consenso de la comunidad educativa, recupera el equilibrio competencial entre el Gobierno y las comunidades autónomas, impulsa la participación de la comunidad educativa en la gestión de los centros, refuerza el liderazgo pedagógico de las direcciones de los centros, propone la creación de un nuevo marco normativo para abordar la reforma de la profesión docente, refuerza la relación entre el ámbito educativo y el laboral, flexibiliza el acceso a la FP e impulsa la acreditación de competencias y se vincula a otras políticas sociales: de igualdad, de salud, de diversidad, de empleo y de garantía de derechos digitales.

LAS MENTIRAS SOBRE LA LEY

El castellano no se elimina de las aulas. El ruido generado por la derecha y la ultraderecha españolas se ha centrado, básicamente, en un bulo que afirma que el castellano desaparecerá de las aulas. Sin embargo, la ley se refiere en un párrafo que lo que desaparece es que el castellano es la “lengua vehicular de la enseñanza”, sustituyéndose por el derecho a “recibir enseñanzas” en castellano. Este punto se incluyó desde el 2013, por lo que en las leyes anteriores de enseñanza no se especificaba y no por ello el castellano estaba fuera de las escuelas.

La educación especial no cierra. Otro de los mantras que pretende sembrar confusión desde PP, Ciudadanos y VOX es que la educación especial cerrará sus centros con esta nueva ley. Es curioso que los tres partidos llevaban en sus programas electorales, precisamente, la desaparición de la educación especial para potenciar los centros educativos con personal para atender a niños/as con necesidades especiales, precisamente lo que dice la nueva ley, pero sin cerrar los centros educativos especiales. Lo que pretende la LOMLOE es destinar más dinero a los colegios ordinarios para que para que puedan ofrecer ese servicio a los padres que lo soliciten, y que los centros especiales no sean la única opción. En 2018, la ONU acusó a España de discriminar a los niños con necesidades especiales y recomendó incluirlos en la educación ordinaria, por lo que esta reforma sigue la línea de sus recomendaciones.

Seguirá existiendo la escuela concertada. Hay cambios en la escuela concertada pero, en ningún momento, se habla de su desaparición. El Ministerio quiere que las cuotas voluntarias no existan, para evitar que los colegios concertados bloqueen el acceso de niños sin recursos. El objetivo del Gobierno con esta ley es que cualquier niño que quiera ir a un colegio concertado pueda ir aunque sus padres no tengan dinero.

Religión. Quien quiera estudiar religión podrá hacerlo, según el concordato con la Santa Sede firmado en el 1979, que sigue vigente. Los colegios seguirán ofreciendo la asignatura para quien la quiera cursar. El único cambio es que la asignatura dejará de ser evaluable y ninguna de sus notas contará para la media o para pedir una beca.

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