El PSOE sigue apostando por el desarrollo de Puente Largo, un núcleo vehicular para el crecimiento industrial de Aranjuez

El proyecto de desarrollo de Puente Largo siempre ha sido una prioridad para el Partido Socialista, que siempre ha entendido ese desarrollo como un núcleo estratégico para el crecimiento de Aranjuez. Un polígono industrial de semejantes dimensiones, en el que podrían instalarse numerosas empresas, debería ser la piedra angular para el futuro industrial y laboral de una ciudad que durante varios lustros ha ido perdiendo potencialidad industrial.

En 2010 se firmó un protocolo entre INDRA, el Ayuntamiento de Aranjuez, gobernado por Jesús Dionisio Ballesteros, y la Comunidad de Madrid gracias al que la empresa podría trasladar sus instalaciones a la nueva Ciudad de INDRA, en el sector del Puente Largo, posibilitando así su ampliación y generando miles de puestos de trabajo. Ese mismo año, la entonces ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, presidió la firma de un protocolo de colaboración entre el Ayuntamiento de Aranjuez y la Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes) para que ésta desarrollase y urbanizase el ámbito de Puente Largo. El documento fue suscrito, además de por la propia ministra, por el alcalde de Aranjuez, Jesús Dionisio Ballesteros, y por el director gerente de Sepes, Rafael Zorrilla. La ministra, con la actuación en Puente Largo, expresó en ese momento que el Ministerio “avanza en uno de los compromisos que tiene con esta ciudad, un compromiso que parte del convenio suscrito en julio de 2006 entre Sepes y el Ayuntamiento de Aranjuez”.

En 2009, el Director Gerente de SEPES, Félix Arias, afirmó que estudiaban la viabilidad de un sector exclusivamente industrial en el Plan de Sectorización, que se encontraba en tramitación y que presentarían al Ayuntamiento alternativas de actuación viables para reconducir el desarrollo de Puente Largo y establecer un nuevo convenio de actuación con el Ayuntamiento de Aranjuez, que debería contar con el visto bueno de la Comunidad de Madrid. 

Se trataba de un suelo urbanizable no sectorizado, por lo que se necesitaba un plan de sectorización que indicase a qué iría destinado el suelo. Se necesitaba, además, una aprobación inicial para la tramitación urbanística, un periodo de exposición y alegaciones y la recepción de los informes necesarios, un paso fundamental porque tenían que emitirlos muchas administraciones y en especial la de Medio Ambiente. Después vendría la aprobación provisional por parte del Ayuntamiento que se enviaría a la Comisión de Urbanismo de la Comunidad para su aprobación. Ya solo faltaba que SEPES facilitase a Indra el desarrollo de este espacio, pero no se facilitó ninguna solución.

Nuevo proyecto socialista

En la pasada legislatura, gobernada por el Partido Socialista, la entonces alcaldesa, Cristina Moreno, retomó los contactos con Abril Martorell, presidente de INDRA, que volvió a incidir en el interés por el crecimiento de la empresa y su desarrollo en el Sector de Puente Largo. El Gobierno socialista volcó sus esfuerzos desde ese momento en volver a activar un desarrollo fundamental para el futuro de la ciudad.

En 2018, el Gobierno del PSOE e InPar presentó a pleno una propuesta para someter a información pública el Documento Inicial Estratégico y el Documento de Avance de Plan de Sectorización y Parcial de la Actuación Mixta Puente Largo, como borrador del Plan, acompañados del Resumen Ejecutivo, “por un plazo de 45 días hábiles mediante publicación en el tablón de edictos, BOCM, uno de los periódicos de mayor difusión de la provincia y por medios telemáticos, poniendo de manifiesto en especial la conveniencia y oportunidad de la valoración urbanística que se hace referencia en la consideración cuarta del informe elaborado y presentado”, según expresó el concejal de Urbanismo del gobierno progresista, David Estrada, hoy concejal en la Corporación por parte del PSOE.

Estrada explicó en una entrevista en el semanario MÁS que con la propuesta presentada a pleno “lo que empezamos es un trámite ambiental ya que tenemos un suelo que es urbanizable denominado no sectorizado y lo que hay que hacer es ordenarlo y llevar a cabo un trámite para desarrollar. Es decir, antes de meter las máquinas hay que planificar, definiendo qué usos va a tener y qué infraestructuras”.

El Plan General de Ordenación Urbana de 1996 define que se trata de un suelo mixto, y en el actual proyecto socialista se instaba a SEPES para que el suelo destinado a vivienda fuese el mínimo, a diferencia del primer proyecto de 2006. “En aquella ocasión se proyectó una superficie ordenada de 3.014.066 metros cuadrados mientras que en el documento de 2012 a trabajar se plantean 2.263.091. La superficie residencial era de 581.000 metros cuadrados mientras que en esta ocasión se proyectan 236.505. La superficie productiva es una de las que más cambios evidencia. En 2006 se proyectaban 470.500 metros cuadrados mientras que ahora se proyectan 765.732. El número de viviendas también señala un cambio evidente, y mientras que en el primer proyecto se contemplaban 6.800 viviendas (un 55,3%), con un 61% para vivienda protegida, en esta ocasión se proyectan 2.440 (un 23,6%) con un 74% de vivienda protegida”, explicaba el concejal socialista en las páginas del semanario local.

Desde el PSOE se sugirió a SEPES que redujese el número de viviendas al mínimo, siempre teniendo en cuenta que la actuación, según el plan General, tendría que ser mixta (industrial y vivienda). A finales del pasado año se debería haber aprobado definitivamente el Plan Parcial y el Plan de Sectorización, siempre que todas las Administraciones no se demorasen, que es lo que ha sucedido, para poder aprobar un proyecto de urbanización y que SEPES, que durante la pasada legislatura siempre mostró su disposición, pudiese empezar a urbanizar la zona.

El anterior Gobierno Socialista intensificó los contactos con SEPES desde el inicio de la legislatura “hasta que SEPES dijo sí a nuestro proyecto porque se estaba tramitando una nueva ley del Suelo en la CAM cuyo proyecto ya nos decía que todo suelo que no contase con el trámite ambiental e impacto territorial), no podrían ser tramitados, pasando a ser desclasificados como suelos no urbanizables, lo que conllevaría a tener que llevar a cabo una modificación puntual del plan, y una demora por lo tanto de 6 o 7 años”.

Imprescindible para el desarrollo industrial

El mayor problema que existe en Aranjuez es la falta de suelo industrial de esta envergadura cuya oferta nos permita ser competitivos frente a los municipios vecinos. Estrada afirma que “pasan muchas empresas por el Ayuntamiento pidiendo suelo, no solo INDRA, y no podemos disponer de él pero con este proyecto, si hubiese seguido su cauce lógico, deberíamos tener ya suelo planificado y listo para urbanizar para que puedan asentarse las empresas interesadas”.

Los pilares se asentaron durante la pasada legislatura, pero el actual Gobierno de María José Martínez no ha reaccionado hasta que se ha vuelto a poner sobre la mesa el desarrollo de Puente Largo. “Además, Martínez ha mentido en pleno afirmando que SEPES nos comunicó que no estaban interesados en el desarrollo del PAU, algo que es rotundamente falso, y así se lo han trasladado desde los Servicios Técnicos del Ayuntamiento, que afirman que SEPES nunca dijo en ninguna reunión que no estuviesen interesados en el desarrollo, de hecho, SEPES le acaba de confirmar a la alcaldesa que contestará a los requerimientos de la Comunidad de Madrid para firmar el convenio y continuar con los trámites”, ha afirmado Estrada, que sostiene que “cualquier Gobierno municipal debe respetar este proyecto ya que no hay otra opción para desarrollar Aranjuez industrialmente”. 

Tanto PP como Acipa y Ciudadanos se abstuvieron en la propuesta presentada en 2018 por el Gobierno Socialista, “pero era y es nuestro deber tramitar este proyecto porque las ciudades tienen que crecer y lo que proyectamos es un crecimiento de Aranjuez de forma sostenible y, según el proyecto, habrá un efecto pantalla para que sea un desarrollo sostenible, no se han proyectado seis mil viviendas como la primera vez, no es un nuevo barrio en sí sino una oportunidad de desarrollo empresarial y tecnológico para Aranjuez”.

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