Un Gobierno fantasma

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El motor económico de una ciudad se sustenta en diferentes pilares. Hay ciudades que se sujetan en la actividad industrial, otras en el sector turístico y otras en la agricultura y la ganadería, por ejemplo. Aranjuez, una ciudad acostumbrada a vivir durante muchos años asentada en la industria ha ido perdiendo relevancia en este sector. Grandes multinacionales -y algunas no tan grandes- decidieron en su momento abandonar el núcleo ribereño, lo que ha provocado que el turismo sea uno de los activos más importantes, si no el que más, para mantener ese motor económico en la ciudad. Pero para potenciarlo es necesario llevar a cabo acciones e inversiones que ayuden a despegar a quienes apuestan por ello.

Steve Jobs, fundador de Apple, expresó que “la innovación es lo que distingue a un líder de los demás”. El sector comercial, el hostelero y el hotelero de la ciudad se han reinventado ante esta crisis sanitaria y económica, desdoblando esfuerzos y potenciando la calidad tanto en su trabajo como en la de sus productos para lograr mantenerse en la primera línea en la que han permanecido durante tantos años. Reinventarse para mantener un liderazgo ha sido una de las señas de identidad de estos sectores durante la pandemia del Coronavirus, una identidad que no ha sido reforzada por la delegación de Turismo, Comercio y Hostelería del Gobierno municipal, algo que es absolutamente necesario si se quiere salir de esta crisis, cuando corresponda, en las mejores condiciones posibles.

El Partido Socialista fue muy consciente de la relevancia que el turismo había cobrado en Aranjuez, por lo que, a principios de 2019, incluyó a Aranjuez en la Red de Destinos Turísticos Inteligentes

La delegada responsable de estas áreas, Nerea Gómez, ha dedicado este más de año y medio de Gobierno en tratar de presentar una imagen propia y de sus delegaciones que en nada se parecen a la realidad. Continuar con el trabajo de anteriores gobiernos, intentando hacer creer que han sido iniciativas propias, -porque se les ha cambiado el nombre o se las ha agrupado en bloques-, choca de frente con su falta de innovación y con su nulo bagaje, sobre todo, en el sector turístico. Y como dijo Jobs, sin innovación no hay liderazgo, algo imprescindible cuando se trata de potenciar cualquier cosa y de permanecer al frente de una concejalía. Tampoco ayuda la imagen de la ciudad, porque ni Miriam Picazo, responsable de la Higiene Urbana y Obras y Servicios, ni José González Granados, responsable de Medio Ambiente y Parques y Jardines, han sido capaces de mantener un mínimo de coherencia en sus delegaciones. La ciudad presenta síntomas claros de abandono, purgando la arrogancia y la soberbia de unos dirigentes que poco se parecen a verdaderos gestores de lo público. El abandono, la suciedad, la falta de mantenimiento, a pesar anunciarse como salvadores de la ciudad, están siendo sus principales argumentos en la presente legislatura, una legislatura amparada por VOX y Acipa, principales lugartenientes de la desidia de un Gobierno que se sujeta en sus pilares. En definitiva, una legislatura fantasma.

El Partido Socialista fue muy consciente de la relevancia que el turismo había cobrado en Aranjuez, por lo que, a principios de 2019, incluyó a Aranjuez en la Red de Destinos Turísticos Inteligentes, que es sobre la que ahora mismo se sustenta la estrategia de la Secretaria de Estado de Turismo, e inició los trámites de varios proyectos, refrendados en el compromiso electoral, para que esta ciudad fortaleciese su economía, además de trabajar por recuperar parte de esa industria que siempre fue importante y necesaria en la ciudad. Estos proyectos, como la peatonalización del centro, la implantación de nuevas estructuras, la adecuación de paneles informativos o la nueva Oficina de Turismo son elementos indispensable para el auge del turismo. Pero mantener una ciudad limpia y en condiciones, para lo que se firmó un nuevo contrato que optimizaba estos recursos, es un nexo fundamental en la potenciación del sector turístico.

De estos proyectos, en lo único que ha mostrado cierto interés el nuevo Gobierno municipal es en la nueva implantación de la Oficina de Turismo, intenciones que, hasta el momento, no han estado marcadas por ningún inicio, quedándose en eso, intenciones. Pero es que, además, no existe proyecto turístico, no existe una clara apuesta por invertir en un sector que necesita del apoyo de las administraciones.

Otro de los aspectos a tener en cuenta en la gestión del Ejecutivo local es que en esta etapa de crisis sanitaria y económica no exista una preocupación por la seguridad de la ciudad. La delegación responsable de las fuerzas de seguridad busca coartada en la falta de efectivos para no cumplir con las necesidades y la obligaciones de Aranjuez con quienes nos visitan. Que no haya presencia policial, prácticamente, en un fin de semana que se ha llenado de turistas es una irresponsabilidad que queda en el debe de la gestión de un Gobierno municipal al que María José Martínez está siendo incapaz de coordinar, un Gobierno municipal que ha sido incapaz de centrarse en lo más importante para esta ciudad: Aranjuez.

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